WolframAlfa, web semántica, idiomas y nuevos buscadores

Estamos acostumbrados a asimilar “buscador” a Google (o a Bing y Yahoo! abriendo mucho el abanico de opciones…), pero hay otros buscadores que abren distintas vías de acceso a internet.

Wolfram|Alfa es uno de ellos. Se autodenomina “el buscador inteligente” y, en cierta forma, lo es. Para entender cómo funciona, debemos tener en cuenta que Google, por mucho que se hable del perfeccionamiento y de los ajustes de su algoritmo de búsqueda, en realidad lo que hace es indizar páginas, buscar en esos índices y ordenar los resultados de acuerdo con criterios que más o menos se basan en la popularidad. Wolfram Alfa parte de un presupuesto diferente: los datos son ordenados y preseleccionados, de forma que, a una pregunta concreta, el buscador pueda ofrecer una respuesta concreta. Es decir, WolframAlfa trabaja principalmente a partir de una base de conocimientos que se asienta en un análisis previo del lenguaje.

Si le preguntamos a Google “¿Dónde nació Saramago? nos localizará páginas web en las que aparezcan las palabras “dónde”, “nació” y “saramago”, como puede verse aquí. En cambio, WolframAlfa trata de reconocer la pregunta a partir de su base de conocimientos y nos presentará el resultado que se puede imagever en la imagen. De la misma forma, para Google, “mañana” solo es una palabra que debe cotejar con sus índices: no es portadora de significado. En cambio, WolframAlfa es capaz de entenderla como un concepto relativo a una fecha determinada.

WolframAlfa tiene una limitación: el análisis semántico subyacente está realizado a partir del inglés y, aunque es capaz de recurrir a un traductor automático para tratar de entender lo que le decimos cuando le preguntamos algo en otro idioma, que obtengamos o no resultados depende de la capacidad del traductor, que a su vez está condicionada por la complejidad de la frase.

Por ejemplo, si nuestra consulta es simplemente “guepardo”, obtendremos este resultado, que incluye datos taxonómicos y biológicos básicos, alguna imagen y, muy importante, la indicación de las fuentes en las que se basa la información. También nos preguntará si nos estamos refiriendo a “cheetah” y, si es necesario, ofrecerá opciones de desambiguación. En cambio, si le planteamos en español una pregunta más compleja, es posible que no pueda darnos ninguna respuesta, porque el traductor automático no le habrá dado un resultado aprovechable.

El abanico de temas que puede tratar es muy amplio: le podemos preguntar cuántas nominaciones al Oscar tuvo o una película determinada, qué intervalo hay entre dos notas musicales o la lista de estados pertenecientes a las Naciones Unidas. Y si simplemente le preguntamos por “100 g de azúcar” nos ofrecerá dos páginas de información nutricional. Su capacidad de cálculo en matemáticas y su manejo de los datos estadísticos son excepcionales (es en realidad el fondo de su negocio, el buscador no es “más” que el escaparate). También puede crearnos un código QR para cualquier página web. clip_image002

Ahora mismo están trabajando en un formato de documento (CDF) que hará interactivos los resultados de la búsqueda, de modo que podremos ir cambiando la perspectiva o los parámetros para obtener distintos resultados y modificar mapas, gráficos e imágenes.

Cuenta con extensiones para los navegadores más usuales y también para el escritorio de Windows, así como con aplicaciones para Android e iOS.

En realidad, lo más interesante de este buscador no consiste en lo que es capaz de hacer, sino en la forma en que nos permite reflexionar sobre la evolución probable de la búsqueda de información en el internet semántico (Web 3.0), y sobre el papel que tendrá el análisis del lenguaje en los nuevos interfaces. También nos lleva a preguntarnos qué futuro espera en internet a los idiomas que no sean objeto de investigación en este campo y cómo se insertarán los traductores automáticos en una realidad con fuerte tendencia al monolingüismo.

 

Lecturas complementarias

Mayra Villar, “8 preguntas sobre la web semántica”, Blog EVO I.T., 16 de agosto de 2011. Fecha de consulta: 24/9/2011.

José Manuel Sánchez, “El nuevo formato de fichero de Wolfram Alfa quiere añadir interactividad al conocimiento”, Blog Doculinux, 30/07/2011. Fecha de consulta: 24/9/2011.

Eduardo Albalá Ubiergo, Bienvenida web 3.0 (guía para la internet del 2011), s.d., publicado por www.lulu.com (disponible en formato pdf).

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Una respuesta a WolframAlfa, web semántica, idiomas y nuevos buscadores

  1. Impresionante. Gracias, Alicia, por descubrirnos joyas como esta.

    Saludos,
    Isabel

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